viernes, 13 de enero de 2012

Aprender a vivir


Hay cosas que has leído 100 veces y no te has dado cuenta de lo increíbles que son.
Hoy me he quedado con el diálogo entre Jesús y dos discípulos.
Tremendo.
Jesús: "¿qué buscais?" pregunta ante el que le sigue. El Nazareno es radical con el que le sigue. No te pregunta... eres bueno? me vas a seguir siempre? vas a portarte bien? va directo a la raíz de la persona. Qué buscas tú que me sigues? Qué buscas siguiéndome? Qué buscas en mí? las cosas claras.
Los discípulos: ¿Maestro, donde vives?, no le preguntan por la doctrina, por el mensaje, por recetas... ¿dónde vives? es decir, busco tus coordenadas vitales porque te quiero conocer. No quiero conocer tu
doctrina, quiero conocerte a Tí, única opción auténtica para ser cristiano.
Y la respuesta de Jesús es insuperable:
Jesús: "Venid y lo veréis" No les larga un discurso ni les da una explicación. Ven y velo tú mismo. Ven a vivir conmigo, ven a vivir a mi lado, ven a aprender a vivir. Experiencia frente a ideología. Encuentro personal con Jesús frente a doctrina hueca.
Besos y abrazos,
Eduardo

ISSN: 1579-6345
ecleSALia 11 de enero de 2012


2 Tiempo ordinario Juan 1, 35-42
APRENDER A VIVIR
JOSÉ ANTONIO PAGOLA, vgentza@euskalnet.net
SAN SEBASTIÁN (GUIPUZCOA).

ECLESALIA, 11/01/12.- El evangelista Juan narra los humildes comienzos del pequeño grupo de seguidores de Jesús. Su relato comienza de manera misteriosa. Se nos dice que Jesús «pasaba». No sabemos de dónde viene ni adónde se dirige. No se detiene junto al Bautista. Va más lejos que su mundo religioso del desierto. Por eso, indica a sus discípulos que se fijen en él: «Éste es el Cordero de Dios».
Jesús viene de Dios, no con poder y gloria, sino como un cordero indefenso e inerme. Nunca se impondrá por la fuerza, a nadie forzará a creer en él. Un día será sacrificado en una cruz. Los que quieran seguirle lo habrán de acoger libremente.
Los dos discípulos que han escuchado al Bautista comienzan a seguir a Jesús sin decir palabra. Hay algo en él que los atrae aunque todavía no saben quién es ni hacia dónde los lleva. Sin embargo, para seguir a Jesús no basta escuchar lo que otros dicen de él. Es necesaria una experiencia personal.
Por eso, Jesús se vuelve y les hace una pregunta muy importante: «¿Qué buscáis?». Estas son las primeras palabras de Jesús a quienes lo siguen. No se puede caminar tras sus pasos de cualquier manera. ¿Qué esperamos de él? ¿Por qué le seguimos? ¿Qué buscamos?
Aquellos hombres no saben adónde los puede llevar la aventura de seguir a Jesús, pero intuyen que puede enseñarles algo que aún no conocen: «Maestro, ¿dónde vives?». No buscan en él grandes doctrinas. Quieren que les enseñe dónde vive, cómo vive, y para qué. Desean que les enseñe a vivir. Jesús les dice: «Venid y lo veréis».
En la Iglesia y fuera de ella, son bastantes los que viven hoy perdidos en el laberinto de la vida, sin caminos y sin orientación. Algunos comienzan a sentir con fuerza la necesidad de aprender a vivir de manera diferente, más humana, más sana y más digna. Encontrarse con Jesús puede ser para ellos la gran noticia.
Es difícil acercarse a ese Jesús narrado por los evangelistas sin sentirnos atraídos por su persona. Jesús abre un horizonte nuevo a nuestra vida. Enseña a vivir desde un Dios que quiere para nosotros lo mejor. Poco a poco nos va liberando de engaños, miedos y egoísmos que nos están bloqueando.
Quien se pone en camino tras él comienza a recuperar la alegría y la sensibilidad hacia los que sufren. Empieza a vivir con más verdad y generosidad, con más sentido y esperanza. Cuando uno se encuentra con Jesús tiene la sensación de que empieza por fin a vivir la vida desde su raíz, pues comienza a vivir desde un Dios Bueno, más humano, más amigo y salvador que todas nuestras teorías. Todo empieza a ser diferente. (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Licencia de Creative Commons
Este obra está bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 2.5 España.